Cuando el cine en general, -entiéndase norteamericano, alemán o de cualquier parte del mundo- decide arriesgarse y tirarse con una temática tan repetida como el Vampirismo, se sabe de antemano, que si la historia que se pretende transmitir y entregar, tanto a los críticos especializados, como el público, no cuenta con un guión bien definido en su coherencia e inteligencia, lo más probable es que dicha película sea recordada sólo por algunos cinéfilos como buena o mala, o simplemente termine siendo un producto desechable que pase a integrar una larga lista de películas anónimas, que nadie sea capaz de recordarlas.
Ahora, si se trata de ser justos al momento de hablar y profundizar, en la historia alemana dirigida por el también germano Dennis Gansel, titulada originalmente Wir Sind Die Nacht en Alemania, We Are The Night en Estados Unidos y Somos la Noche para los fanáticos y la crítica de habla hispana, se pueden establecer algunos parámetros de crítica positiva tanto en el plano estético, como en efectos especiales y porque no decirlo, también en las actuaciones y en la dirección de Dennis Gansel. Rebobinando hacia el primer párrafo, en que se expone el tema de la coherencia y la inteligencia con un guión bien definido, se puede decir que el tema del Vampirismo no es predominantemente masculino en muchas entregas clásicas de Drácula. También en otras recordadas películas, como The Vampire Lovers, se puede apreciar tiende a una belleza tan curvilínea como Ingrid Pitt, trabajando, actuando y chupando cuellos, con un monstruo de la categoría de Peter Cushing. Recientemente y para cerrar la idea, en este segundo párrafo se habló de entregas clásicas como Drácula con vampiros masculinos y hermosas vampiresas, y es innegable que ver a actores de la talla de Bela Lugosi, Christopher Lee y Frank Lagella interpretando al sádico Conde Drácula o a la rica Ingrid Pitt (Marcilla), o a Soledad Miranda (Condesa Oskudar) en Vampiros Lesbos, es fascinante y hasta nostálgico para quienes conocen bien la filmografía vampírica, pero si no se innova y no se evoluciona de acuerdo a los tiempos modernos, se puede caer el riesgo de caer en lo latoso, repetitivo y majadero. O sea evolucionar, es salirse de los clásicos castillos alejados en la montaña, y ser capaz de cambiar el escenario por una moderna ciudad.
En lo referido a los parámetros de crítica positiva o favorable sobre We Are The Night, realmente esta película del 2010 se las mandó por varios motivos. Primero que nada, a parte de ser entretenida, está sumamente bien contada, a través de varias escenas como la persecución de Tom el policía (Max Riemelt) a la protagonista todavía humana Lena (Karoline Herfurth), quien es una chica callejera, con una existencia bastante desordenada y desorientada. Hasta ahí en el tema de actuaciones la película es sencillamente notable, y no sólo eso, Lena se ve bastante desaliñada, descuidada y fea en su apariencia. Pero eso con el paso de los minutos, más un notable trabajo de maquillaje que no consiste solamente en unos bonitos cosméticos sino que en una estética y un guión muy bien pensados, y con los hechos ocurridos que la llevarán a transformarse forzadamente hasta cierto punto en una inmortal con muchos cuestionamientos sobre su nueva existencia, hacen de We Are The Night, una película digna de atención para los amantes del Género del Terror.
Una buena razón por la cual esta película ha logrado muy buena aceptación internacional, es también por el hecho que el cine alemán es tradicionalmente frío e íntimo. En qué sentido, porque histórica y generalmente se remonta mucho a la estética del vampiro gótico que habita desde hace varios siglos en el mismo castillo como el caso de Drácula o de Nosferatu o incluso, cuando la industria alemana muestra al mundo su pasado histórico, eso va de la mano casi siempre con la Segunda Guerra Mundial y con las atrocidades de Hitler y de sus fieles secuaces.
Además, otro elemento notable y que transforman a We Are The Night en una excelente e innovadora película alemana, es el hecho de que tanto Lena, Louise, Charlotte y Nora, conviven en un mundo moderno a la perfección con elementos como mucho dinero, lujos, autos caros y mucho sexo hetero y lésbico. O sea, no por el hecho de ser vampiresas que no soportan la luz del sol, se tienen que privar de lo que a ellas les gusta, como experimentar el placer de la sangre caliente de sus víctimas o la gratificante delicia de una acalorada noche de sexo con la víctima que a ellas les plazca.
Lo que sí hay que tener en consideración, es que si bien Lena es atraída y hasta cierto punto engrupida por Louise (Nina Hoss), cuando Lena es mordida y transformada en vampira, ella, todavía conserva ciertos rasgos de humanidad en el sentido de que sufre cuando ve que su tutora Louise, Charlotte y Nora, hacen de la suyas para sobrevivir, o sea, después del sexo con los amantes del género que sus tendencias naturales o mortales les dicten, matan tanto como para seguir teniendo fuerzas, y gastan dinero en grandes cantidades. Como si el dinero fuese la cosa más simple y sencilla de obtener. Y todo eso que se observa es entregado al espectador de una forma cruel porque hay sangre y algunos cuellos rotos, pero, sin caer en excesos de violencia innecesaria que transformaron a We Are The Night en una película muy alabada tanto en el mercado europeo como en Estados Unidos.
No está demás mencionar antes de acabar, que We Are The Night es porqué no decirlo, una película imperdible y necesaria tanto para los amantes del Terror, como para el espectador que desee ver una buena historia, con un guión sólido, entretenido, bien actuado y que no dejará indiferente a nadie.
Genial que nos recomienden esta película, la bajé hace un tiempo y la tenía en el baúl. La vamos a videear apenas se pueda.
Otras wenas, wenas de vampiros hechas hace poco son stakeland, 30 days of night y Daybreakers.
A ver si las comentan también.
Saludos!
Los vampiros la llevan, y al que me diga gótico o crepúsculo, la saco la conchesumadre!!!!!!!